Ahora resulta que la cocaína era Harina


COZUMEL, Octubre.- Terminó enrarecido el caso de la presunta cocaína que oficialmente resultó ser harina. Mientras las autoridades federales anunciaron que se trataba de producto ajeno a drogas, ya se maneja la hipótesis que un grupo dedicado a la venta de enervantes que recalan en la costa oriental habría sacado la droga para transportarla a otro sitio, pero terminaron por abandonarla antes que los detectara la policía; otra versión alejada del tema de drogas es que habría sido planeada para hacer creer por lo menos un día que los mandos de Seguridad Pública están trabajando, cuando en Cozumel ninguna autoridad federal, estatal mucho menos la municipal realiza este tipo de decomisos.

Fueron los mismos actos de las autoridades lo que dio pie al surgimiento de demasiadas interrogantes respecto a este tema, dejando a la opinión pública con más dudas e incertidumbre de lo ocurrido, como el hecho de que la Procuraduría General de la República (PGR) haya aceptado dar trámite a las diligencias administrativas de una sustancia comestible cuando se supone que primero acreditaron el delito, es decir verificaron si se trataba de droga lo que los policías le pusieron a disposición.

Hay que recodar que el director de la Policía Preventiva, Jorge Francisco Cabrera Herrera, dio a entender que las pruebas químicas se hicieron en Cozumel ese viernes arrojando como resultado que era negativo a droga, pero aún así los “42 kilos 709 gramos 800 miligramos” más famosos de harina en 58 paquetes fueron custodiados por policías ministeriales de la PGR, elementos de la Guarnición Militar a bordo de una interceptora entrada la noche, luego vía terrestre hacia las instalaciones de la PGR en Cancún, donde cinco días después de esta instancia salieron a anunciar que se trataba de harina.

Ni los proveedores de harina custodian sus cargamentos por toneladas cuando llegan en camiones a la isla, pero las autoridades que intervinieron no supieron explicar la razón del traslado de harina bajo custodia de elementos fuertemente armados.

Cabrera Herrera salió a ventilar públicamente cuatro días después que el test de la PGR había salido negativo a droga, 34 horas antes que la PGR anunciase oficialmente que se trataba de harina, es decir por sus propias palabras ya tenía conocimiento, pero desde la PGR de Cancún informaron el martes que se estaba aún realizando las pruebas, sin tener al medio día de ese mismo martes conocimiento de la sustancia contenida en los 58 paquetes. 

Con esta versión se tiene que fueron dos los análisis realizados pero en el boletín de PGR, emitido la noche del martes, sobresale que entre los asistentes estaban funcionarios adscritos a Cozumel que ese martes estuvieron presentes en sus centros laborales, entonces si el examen al contenido se hizo ese viernes en Cozumel, y ya sabían que no era droga, no se entiende el por qué la trasladaron, luego de formular el expediente del caso con declaraciones de policías que estuvieron como primeros respondientes en el aseguramiento.

Cuando suceden recales de droga, ya sea por parte de la Marina o la Guarnición Militar, el producto es llevado a sus instalaciones donde lo pesan y según se verifica la autenticidad del contenido para después entregarlo a las autoridades de la PGR, donde formalmente queda asegurado en caso de ser droga y se le practican sus análisis para constatar esa dependencia que efectivamente se trata de enervantes, porque de lo contrario no tendría caso hacer trabajar al personal en la integración de una carpeta de investigación.

Por eso en Cozumel cuentan con una perito química que verifica cada paquete que ingresa como droga en la PGR, y lo mismo hacía en cada incineración, pero en este caso la opinión pública quedó con más dudas y conjeturas de lo sucedido por toda la opacidad con que se manejó y montó todo un operativo digno de película.

Mientras tanto, el día de los hechos surgió una versión de que un grupo dedicado a la venta de drogas que recalan en las playas, trató de sacar el cargamento porque sentían temor de ser descubiertos pero no pudieron llegar lejos y decidieron abandonarlo en la oscuridad de un lote baldío, sin importarles la cuantía porque la habrían hallado a la orilla de la playa.

Cabe recordar que en mayo de este año fue ejecutada una persona de nombre Cecilio Ciau, alias “El Choqui”, por gente que no le quiso pagar unos paquetes de droga que les vendió y que él mismo encontró en la costa oriental.

El pasado viernes, fuentes no oficiales manejaron que los 58 paquetes pesaron lo mismo, pero de cocaína, por eso fue lo ostentoso del operativo, con el director de la policía municipal y su subdirector en las instalaciones de la PGR durante las maratónicas declaraciones ante el Ministerio Público Federal.

Además ese día por la tarde a noche personal de la Marina realizó recorridos urbanos a manera preventiva, y el sábado por la mañana, elementos de la Marina llegaron a un lote baldío donde fue hallado el cuerpo sin vida de un indigente, todo ello derivado a lo que se había anunciado como hallazgo de drogas, ya que temían las autoridades alguna ejecución relacionada con el cargamento encontrado. Pero no se imaginaban que cinco días después del suceso, se anunciaría que siempre no fue cocaína, sino harina, y pudiera suponerse que alguna o algunas personas sintiéndose graciosas se dieron a la tarea de comprar rollos de cinta canela, para hacer los poco más de 42 kilos de harina, solamente para hacerle una jugarreta a las autoridades.

Fuente: PorEsto

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